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En la imagen de apertura de esta noticia te hemos dejado una imagen donde se pueden apreciar seis cuadrados. Obsérvala con atención y responde, ¿cuántos tonos de naranja diferentes tienen estas figuras geométricas? 

Tómate tu tiempo para dar tu respuesta y no continúes leyendo hasta que no estés completamente seguro.

Tal como explican en SyFy Wire, esta ilusión óptica ha sido desarrollada por Akiyoshi Kitaoka, un psicólogo y popular creador de este tipo de engaños de la percepción visual. Algunas de sus creaciones más conocidas son las serpientes que parecen moverse o las fresas grises que vemos de color rojo.

En esta ocasión, Kitaoka nos presenta una ilusión óptica que juega con la percepción del color de nuestro cerebro. Cuando observamos los cuadrados de la imagen, la mayoría de nosotros que los cuadrados tienen al menos dos colores diferentes, naranja claro y naranja oscuro. Pero, aunque a simple vista no lo parezca, en realidad todos son del mismo color. 

Para que podamos entender mejor cómo funciona esta ilusión óptica, Kitaoka ilustra el fenómeno con este vídeo:

Lo que sucede es que nuestro cerebro interpreta los colores en contraste con los demás colores que le rodean. Por este motivo, el cuadrado parece cambiar de color en función del fondo: lo percibimos más oscuro cuando el fondo es claro, y viceversa. 

Para que puedas comprobar que los seis cuadrados de la imagen de la cabecera son exactamente del mismo tono de naranja, a continuación te dejamos una captura en la que están todos alienados.Akiyoshi Kitaoka –

Akiyoshi Kitaoka

Si lo deseas, puedes abrir la imagen en Photoshop o cualquier otro programa de edición de imágenes para comprobar que todos los cuadrados son del mismo tono de naranja.

Y si te gustan los engaños visuales, aquí puedes ver otras ilusiones ópticas que vuelven loco a tu cerebro.

Fte: Computer Hoy

Agropecuario

(VIDEO) Estaban cosechando y encontraron un cohete espacial de 500 mil dólares

Trabajadores de un campo se vieron sorprendidos al encontrar los restos de un aparato espacial caído en sus terrenos. Los técnicos de la empresa lo andaban buscando hace dos semanas.

12 ENE – BUENOS AIRES – Hace tiempo que la empresa aeroespacial Tlon Space viene trabajando para poner satélites comerciales en la órbita espacial a través de cohetes autopropulsados. Asimismo, hace años que Matías Schmidt y Santiago Ucci, trabajan en conjunto como contratistas, para llevar adelante servicios de cosecha en distintos campos.

Días atrás, en un campo ubicado en el partido bonaerense de Lobería, más específicamente en la estancia La Mora, Schmidt y Ucci, cada uno en su cosechadora, se pusieron en marcha para comenzar a trillar en un lote de trigo, tirando melgas, es decir, por parcelas. Una manera de adelantar el trabajo.

Ucci, con 43 años y con toda una vida arriba de las máquinas, nunca vivió nada igual. Oriundo de la localidad bonaerense de Chivilcoy, desde pequeño que acompaña a su padre Julio en las tareas de cosecha.

“Fue una locura, nunca me pasó algo así. Si bien Matías no se lo tragó de milagro, yo arriba de mi cosechadora lo pasé por encima. Después nos enteramos que esa empresa dueña del cohete lo andaba buscando desde hacía más de dos semanas y no lo podía encontrar y que incluso contrataron avionetas para buscarlo”, contó.

Ucci contó que el objeto que cayó dejó un cráter enorme en la tierra. “El impacto fue impresionante, había un contorno de tres metros que se quemó y el suelo estaba pelado. Luego nos enteramos que el cohete medía más de tres metros”, relató.

El cohete medía originalmente más de tres metros de largo.

Según el contratista, fue una desgracia con suerte. “Gracias a Dios cayó hace un tiempo, cuando el trigo todavía estaba verde, sino hubiese sido un desastre: se hubiera prendido fuego todo el lote. 

Pero más fortuna tuvo porque si hubiese caído en un poblado, hubiera sido una fatalidad. En línea recta, Necochea está a solo 20 kilómetros de donde fueron encontrados las distintas partes del objeto”, detalló.

El cohete Aventura I cayó en medio de un lote de trigo y según describieron produjo un cráter y quemó parte del cultivo

Tras verificar de qué se trataba, los contratistas avisaron a Rafael Puente, encargado del campo, quien inmediatamente llamó a los técnicos de Tlon Space, que ya los conocía porque habían intentado usar ese lugar para el lanzamiento de prueba del Aventura I, el cohete encontrado allí.

Para Miguel Astelarra, productor y propietario de un establecimiento vecino llamado Doña Anita, de donde se envió dicho cohete al espacio; “si bien hubo una deriva no calculada, el vuelo fue exitoso”.

VIDEO:

“El cohete hizo un lanzamiento de prueba, a unos a 10 kilómetros de donde cayó el cuerpo espacial. Era un vuelo estratosférico, donde la velocidad de los vientos hizo que hubiera un error de cálculo y una alteración en la trayectoria. 

La empresa tenía un bote en el mar porque era importante rescatarlo porque había que recuperar los pequeños y valiosos sensores que tenía el cohete en la cabeza”, dijo.

Según explicaron en la compañía, fue un único vuelo que se lanzó “tierra adentro”, porque querían hacer algunas pruebas. “Elegimos esta época porque estaba toda la cosecha verde para no tener problemas de incendios. Teníamos la autorización de tráfico aéreo de Ezeiza.

Todo fue planificado, no fue una cosa improvisada: lo hicimos tierra adentro porque necesitábamos recuperar ciertos componentes del cohete. Ahora, todos los que vamos a hacer a partir de ahora van al mar”, indicaron.-

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